El caso de la agresión de un joven transita por dos caminos diferentes. Por un lado, el fiscal Pedro Gallo cuenta con indicios para acusar a tres rugbiers por el castigo que recibió un joven de 19 años. Y por el otro, el viernes por la tarde, en la sede del club Universitario los sospechosos y sus padres hablaron con los progenitores de la víctima y les pidieron disculpas por el incidente.

A una semana del hecho, se conocieron más detalles del episodio. El sábado 4, pasadas las 7, en un quincho de San Pablo, se realizaba un after. Las organizadoras del encuentro fueron las alumnas del colegio Santa Rosa que horas antes habían tenido su cena de egresadas. Al terminar ese encuentro, se dirigieron hacia ese lugar para continuar con sus festejos, pero en esta oportunidad, en principio, sin la vigilancia de adultos.

“Son reuniones que hacen los cursos que terminan la secundaria porque los salones de fiestas no les permiten quedarse hasta muy tarde. Va cualquiera que paga la entrada y en el interior se puede adquirir bebidas alcohólicas sin ningún control”, comentó Luciana Rivadeneira, vecina del lugar donde se registraron los incidentes. “Siempre hay líos. Esto no es nuevo, es de siempre. El problema es que los chicos se descontrolan porque justamente no hay nadie que los ubique. Si no se cambia, esto terminará muy mal”, agregó Jorge Martínez.

Juana de Ferreyra cuestionó este tipo de encuentros. “Llega esta época del año y comienzan los problemas porque los chicos se exceden con todo. Los vecinos de Yerba Buena estamos acostumbrados a verlos deambular alcoholizados y protagonizando incidentes. Aquí ya no tiene nada ver la pandemia, está en riesgo la vida de ellos por lo violentos que son”, comentó.

La pesquisa

Según la investigación que lleva adelante el fiscal Gallo, la agresión que sufrió Oscar Colombres (19) fue a posterior de un incidente que habría sido protagonizado por Francisco Bleckwedel. Al parecer, se habría peleado con un jugador de Universitario, por lo que fue expulsado por los responsables de seguridad del lugar. El agredido explicó que fue detrás de su amigo para poner punto final a la pelea porque, según declaró, él conocía a todos los involucrados.

“Les dije a los chicos que no hagan bardo porque era al pedo y lo agarro a mi amigo Francisco para llevarlo adentro de la fiesta y me vino una piña de frente”, habría declarado en Unidad Fiscal de Graves Atentados contra las Personas (GAP). Después indicó quién fue el autor del golpe, pero por testimonios de terceros, logró identificar a algunos de ellos. El joven sufrió fractura de nariz y una lesión en el rostro.

Los dichos de Colombres están siendo corroborados con un video en el que se observa la agresión y los testigos que podrían aportar más detalles. Hasta el momento están tres jóvenes bajo sospecha: Gastón Diamato, Luciano Hadel y Lisandro Perdigón, todos de entre 18 y 19 años. Ellos podrían sufrir una futura acusación.

Defensa

Diamato ya se puso a disposición del fiscal Gallo, según el escrito que presentó su defensor Patricio Char. “No es cierto que estuvimos ante un posible “Caso Báez”. Queremos mostrar otra verdad. Han existido pedidos de disculpas, reuniones entre progenitores donde se puso a disposición cualquier ayuda. Existen audios donde los chicos cuentan la pelea, por lo que no se puede hablar de ‘patoteada”, indicó el profesional.

Según Char, una solución alternativa es la herramienta justa para este caso. “No estamos ante personas que delinquen, sino ante chicos que hace un año estaban en la secundaria. Además, aparecieron audios que serán puestos a disposición de la fiscalía, donde se puede escuchar que la víctima reconoce no haber visto quién le pegó en medio de una pelea generalizada”, explicó.

“También existe un hermetismo exagerado por parte del Ministerio Público Fiscal. Pedimos el legajo y se demoran en compartirlo. Se están hablando de muchas cosas que no son así. Es necesario que nos escuchen”, añadió el abogado en una entrevista con LA GACETA. No se descarta que en las próximas horas hagan lo mismo otros jóvenes que estuvieron involucrados en la pelea.

Una reunión

Char y otras fuentes comentaron que los padres de los protagonistas acompañaron a sus hijos a una reunión que se desarrolló en la sede del club Universitario. Pese a los intentos de LA GACETA, ninguna autoridad confirmó la realización de este encuentro.

Sin embargo, se supo que los padres de los sospechosos hablaron con los progenitores de la víctima y pidieron disculpas. Luego hicieron lo mismo los jóvenes. Un asistente a ese encuentro relató que la madre de Colombres les habría recriminado su conducta y les pidió que por lo menos esperaba que no volvieran a protagonizar incidentes de estas características.

De esa reunión no se definió si los parientes de la víctima retirarán la denuncia en contra de los agresores o si buscarán aplicar una solución alternativa para evitar la judicialización del caso. Mientras tanto, el fiscal Gallo sigue reuniendo pruebas para solicitar una audiencia donde se formalizarán los cargos en contra de los jóvenes.